Hoy se anunció la mayor coalición de stablecoins en la historia. Open Standard presentó Open USD (OUSD), un dólar digital con un modelo de negocio radicalmente diferente. El proyecto cuenta con un consorcio de más de 140 organizaciones, incluyendo Stripe, Coinbase, Visa, Mastercard, BlackRock, BNY, Standard Chartered, Shopify, Google, IBM, Solana, Aave, Polygon y Ripple.
La diferencia clave con USDC es sencilla: Circle se queda con todos los ingresos por mantener las reservas. En Open USD, esos ingresos se distribuyen entre los participantes de la red. Además, no hay comisiones por emisión o redención y no existen límites en el volumen emitido. Para bancos, fintechs y plataformas comerciales con millones de usuarios, esto es un incentivo financiero directo para pasarse a OUSD.
El mercado reaccionó de inmediato: las acciones de Circle (CRCL) cayeron un 8% el martes por la mañana. Para una empresa que salió a bolsa hace poco y ha construido alianzas institucionales metódicamente, esto es doloroso. Justo el día antes, BNY Mellon anunció la custodia de USDC, y al día siguiente apareció en la lista de fundadores de Open USD.
El lanzamiento completo de OUSD se espera para finales de 2026. Aún no se han revelado las blockchains soportadas ni el estatus regulatorio, pero la presencia de Solana y Polygon entre los socios fundadores sugiere un enfoque multichain desde el inicio. La participación de IBM y Shopify indica que OUSD apunta desde el principio a sectores corporativos y retail, no solo a DeFi.
El mercado de stablecoins ya supera los $250 mil millones, con USDC en segundo lugar tras Tether. El consorcio apunta directamente a este mercado con distribución a través de las mayores redes de pago del mundo. Para Circle, la cuestión no es cuánto crecerá OUSD, sino qué tan rápido, y si la empresa podrá responder con un cambio en su modelo de precios antes del lanzamiento del competidor.



