Hasta ahora, las criptomonedas confiscadas en Ucrania existían en una zona legal gris. El Estado incautaba activos, los tribunales dictaban órdenes de embargo, pero no había un mecanismo real para gestionar el dinero digital. El 29 de junio de 2026, esta laguna se cerró.
La Oficina de Seguridad Económica y la Fiscalía General de Ucrania entregaron por primera vez activos criptográficos embargados bajo control oficial estatal. Se trata de $8,3 millones en stablecoin USDT, confiscados a un presunto miembro de un grupo internacional de hackers. Ahora estos fondos están en cuentas de la agencia ARMA — Agencia Nacional para la Búsqueda, Rastreo y Gestión de Activos, responsable de todos los bienes incautados en procesos penales.
El grupo hacker involucrado atacó empresas y particulares en toda Europa y EE. UU. El esquema es típico de extorsionadores profesionales: robo de datos confidenciales, exigencia de rescate y lavado de dinero mediante compra de bienes raíces y vehículos en Ucrania. El daño estimado supera los $100 millones. Cuatro personas fueron detenidas, incluido el presunto organizador. Además de las criptomonedas, se incautaron inmuebles, vehículos y cerca de $1 millón en efectivo, sumando más de $11,1 millones en activos diversos.
Pero el precedente no está en la cantidad. “Es el primer caso en que los activos criptográficos incautados son efectivamente gestionados por el Estado”, declararon en la fiscalía. Hasta ahora no existía tal mecanismo en Ucrania: los activos digitales podían ser embargados, pero no gestionados por el Estado como bienes incautados comunes.
ARMA ya gestiona confiscaciones en otros casos — apartamentos, negocios, vehículos. Incluir criptomonedas en esta lista significa que el país cuenta con una herramienta operativa para manejar activos digitales. Los stablecoins como USDT se han vuelto populares para el lavado entre cibercriminales porque se transfieren instantáneamente y no requieren conversión a efectivo. Un Estado que sabe gestionar estos activos —y no solo congelarlos— está en una posición completamente distinta para investigar estos casos.



