Medio billón de dólares: así de dura es la rebaja que los inversores están aplicando a la valoración esperada de Anthropic antes de su salida a bolsa en noviembre. Según Reuters, hace solo una semana se hablaba de 2 billones de dólares; en un día de inversores privado en San Francisco, la cifra que ahora circula es de 1,5 billones.
El motivo no es un fracaso, sino una desaceleración. Los ingresos de Anthropic pasaron de 4.700 millones de dólares en el primer trimestre a 11.600 millones en el segundo, un salto del 147%. En el tercer trimestre el avance fue mucho más moderado: 16.800 millones, un 45% más que el trimestre anterior. Para la mayoría de las empresas, ese ritmo seguiría siendo espectacular. Para una startup valorada como si duplicara ingresos cada trimestre, es motivo suficiente para que los inversores bajen el tono.
Si se anualizan los ingresos del tercer trimestre, una valoración de 2 billones implica un múltiplo cercano a 30 veces ventas. Con 1,5 billones, ese múltiplo baja a unas 22 veces, todavía alto para los estándares bursátiles tradicionales, pero más cercano a cómo cotiza hoy el resto del sector de inteligencia artificial. Anthropic asegura además que en el tercer trimestre alcanzó rentabilidad ajustada, así que la historia no se reduce a pérdidas.
Detrás de este debate sobre la valoración hay una apuesta enorme: la compañía ya se comprometió a gastar unos 518.000 millones de dólares en capacidad de cómputo durante la próxima década, el precio que debe pagar para no quedarse atrás frente a OpenAI y Google. Por eso cualquier freno en el crecimiento pone nerviosos a los inversores: el dinero para infraestructura ya está prometido, y queda menos margen de error.
Conviene aclarar algo: Anthropic no ha fijado un precio oficial de salida a bolsa. El 1,5 billones es lo que discuten los posibles compradores, no lo que pide la empresa. Si esa cautela se mantiene hasta noviembre, lo que se anunciaba como la mayor salida a bolsa en la historia de la inteligencia artificial podría arrancar con un descuento en vez de un récord.


