Bitcoin Core, el software que utiliza la mayoría de los nodos de bitcoin, puso fin el 23 de octubre a semanas de silencio sobre fallos que una inteligencia artificial puede encontrar con una sola instrucción.
El precio del silencio Mientras regía la norma anterior, de las carteras de hardware Coldcard se retiraron 594 BTC en 25 minutos, la primera de cuatro oleadas de robo que comenzó el 30 de julio. Las pérdidas alcanzaron los 114 millones de dólares el 3 de agosto, y después resultaron afectados los comercios que usan el servicio de pago BTCPay Server, además de los operadores de nodos Core Lightning, dedicados a pagos rápidos, que tuvieron que desconectarse temporalmente.
Un día, 4962 hallazgos En julio, el equipo de seguridad Bitcoin Red Team hizo correr una IA sobre 390 proyectos de código abierto en un solo día. El resultado: 4962 posibles hallazgos, 85 de ellos críticos, mucho más fácil y rápido de lo que los desarrolladores habían asumido durante años, cuando consideraban que encontrar estos fallos era tarea de unos pocos especialistas.
Un desacuerdo dentro de Core Antes, las vulnerabilidades menores se mantenían en secreto hasta dos semanas, y las graves hasta que una versión dejaba de recibir soporte. Antoine Poinsot, de Chaincode Labs, autor de la nueva política, calificó ese secretismo de inútil: «Apenas aporta algo, pero retrasa la disponibilidad de una versión corregida». Su opositor, el investigador de seguridad Antoine Riard, prefería decidir caso por caso en lugar de cambiar la norma para todos a la vez.
Según el propio Poinsot, los nuevos parches tendrán menos tiempo de prueba antes de llegar a los usuarios que los anteriores.


