Riot Platforms, minera de bitcoin, alquiló toda su planta de Corsicana, en Texas, para computación de IA, según informó la empresa el miércoles 4 de noviembre, junto con sus resultados del tercer trimestre. El contrato tiene una duración de 15 años y un valor de unos $28.000 millones. La planta cuenta con una capacidad de 910 megavatios.
Riot no identificó al arrendatario en su comunicado. Sin embargo, un informe trimestral presentado ante la Comisión de Bolsa y Valores de EE.UU. (SEC, por sus siglas en inglés) señala a Anthropic como la empresa que ocupará la planta.
Sumado a otros dos contratos similares firmados en 2026, los ingresos contratados a largo plazo por Riot para IA alcanzan ya los $38.000 millones. Para financiar la construcción, la empresa vendió 10.599 bitcoins en el tercer trimestre y 20.264 bitcoins desde comienzos del año.
La primera fase del centro de datos está prevista para septiembre de 2027, y los pagos de alquiler comenzarán a generar ingresos dentro de los 60 días posteriores a su entrega. Riot prevé dejar de minar bitcoin en Corsicana para el verano de 2027. La compañía estima los costes de capital del proyecto en $5.500 millones.
El consejero delegado de Riot, Jason Les, afirmó: «Hace un año, nuestro flujo de caja dependía del precio del bitcoin, y ahora, con el despliegue completo de los contratos ya firmados, casi todo nuestro flujo de caja esperado procederá de arrendamientos a largo plazo con actores destacados del sector de la IA».
Tras la publicación del informe, las acciones de Riot subieron un 13% el miércoles. Las de su competidora, la minera Hut 8, siguieron el camino opuesto y cayeron hasta un 22%, después de que sus ingresos trimestrales bajaran un 15% respecto al año anterior, hasta $71,1 millones, por debajo de la previsión de los analistas de $75,8 millones.
El director financiero de Hut 8, Sean Glennan, explicó la caída señalando que «los ingresos tradicionales ya no son el principal motor de crecimiento, mientras que los mayores ingresos contratados de infraestructura siguen ligados a los plazos de entrega».


