Jack Dorsey construyó una vez Twitter. Ahora intenta construir un banco, aunque uno poco convencional. Su empresa fintech Block, dueña de Cash App y Square, presentó ante la Oficina del Contralor de la Moneda (OCC) una solicitud de licencia federal para un banco fiduciario. La entidad propuesta se llamaría Builders Bank & Trust.
No se parecerá al banco de siempre. Builders Bank no aceptará depósitos ni otorgará préstamos; en cambio, custodiará bitcoin y otros activos digitales, ejecutará las órdenes de compra y venta de los clientes y liquidará transacciones en stablecoins. Tendrá sede en Sioux Falls, Dakota del Sur, sin sucursales físicas. Lee Woolley, exejecutivo de Northern Trust y BNY Mellon y actual responsable de la estrategia de activos digitales de Block, dirigiría la entidad como presidente y CEO. Curiosamente, el propio Dorsey no figura entre los organizadores del nuevo banco.
¿Para qué molestarse, si Block ya ofrece servicios cripto desde hace años a través de Cash App? La respuesta está en el andamiaje legal. Hoy la empresa opera bajo más de 50 licencias estatales de transmisión de dinero, costosas y difíciles de mantener. Una licencia federal de la OCC sustituiría ese mosaico por un marco nacional único, pensado para custodiar activos de clientes.
Block se suma a una fila ya larga. Desde diciembre, la OCC aprobó condicionalmente licencias fiduciarias similares para Circle, Ripple, BitGo, Fidelity Digital Assets, Paxos, Crypto.com, Coinbase y Bridge, filial de Stripe. Siguen pendientes las solicitudes de Morgan Stanley, Payoneer, Zerohash y otras, incluida World Liberty Financial, vinculada a la familia Trump. Block tampoco es un jugador pequeño: en 2025 procesó cerca de 10.700 millones de dólares en volumen de bitcoin, y unos dos millones de personas usan mensualmente las funciones cripto de Cash App.
La aprobación no está garantizada y podría tardar meses: la OCC revisa con lupa el capital, los controles de riesgo y los planes contra el lavado de dinero. Pero la sola solicitud dice mucho sobre el rumbo de la industria: los grandes actores prefieren cada vez más entrar al sistema bancario regulado que operar a su alrededor.



