El 7 de octubre ChatGPT dejó de responder solo con texto. OpenAI activó GPT-6 para los suscriptores de pago y, con él, una función llamada Intelligent UI: las respuestas ahora pueden incluir botones, formularios, gráficos y pequeñas herramientas integradas en la propia conversación, no solo párrafos.
Puede parecer un detalle menor, pero teniendo en cuenta que más de 1.200 millones de personas usan ChatGPT cada semana, se trata de uno de los experimentos de interfaz más masivos que ha visto el software. Pídele que divida una cuenta de restaurante y, en lugar de una explicación, aparece una calculadora funcional con campos para rellenar. Pídele que compare tarifas y obtienes una tabla con interruptores. Según OpenAI, el sistema decide en el momento si basta con texto o si conviene un elemento interactivo, y construye esa interfaz mediante un compilador interno mientras el modelo todavía está generando la respuesta.
El despliegue llega por escalones. Plus, Pro, Business y Enterprise recibieron GPT-6 Sol el 7 de octubre; Free y Go se sumaron un día después con la versión más ligera, GPT-6 Luna. Las herramientas Work y Codex, de momento, siguen con el modelo anterior, y el acceso en Enterprise depende de la configuración que fije cada administrador. En cifras: GPT-6 Instant empieza a responder preguntas que requieren búsqueda web un 44% más rápido, en promedio, que GPT-5.6 Instant, y la versión Extra High para tareas de agentes ya iguala en velocidad al nivel medio anterior.
Para OpenAI esto no es solo una actualización de modelo: es un intento de cambiar la forma misma de conversar con un chatbot, en plena carrera con Google y Anthropic que, durante el último año, se había librado sobre todo a golpe de rebajas de precio. Sam Altman escribió que llevaba "mucho tiempo esperando este lanzamiento" y que "odiaría tener que volver" al formato de solo texto.
Queda una pregunta abierta: quién decide qué interfaz ve cada usuario, y si elegir el formato de respuesta se convierte en otra vía para promocionar funciones de pago o servicios de terceros. OpenAI todavía no ha explicado en detalle la lógica detrás de esa elección.



