Circle ha llegado a un acuerdo para comprar Tazapay, una empresa de pagos transfronterizos con sede en Singapur, en una operación totalmente en acciones valorada en 400 millones de dólares. El emisor de USDC lo confirmó el lunes en una presentación ante la SEC.
Tazapay opera rieles de pago B2B en más de 100 mercados, cuenta con más de 60 socios bancarios y fintech, y mueve unos 25.000 millones de dólares al año en volumen de pagos. El dato más revelador es otro: a finales de julio, más del 60% de ese volumen ya circulaba en stablecoins. Circle no compra solo una empresa de pagos, compra un negocio que ya había migrado buena parte de su actividad a su propia tecnología.
La lógica es sencilla. Circle quiere que USDC se mueva a cualquier parte del mundo en segundos, los siete días de la semana, sin depender de festivos bancarios ni cierres de fin de semana. Lo difícil nunca fue mover tokens, sino el último tramo: convertir cripto en moneda local y depositarla en la cuenta del destinatario. Tazapay aporta rieles de pago ya construidos en Asia, Oriente Medio y otros mercados emergentes, no solo otra forma de mover tokens.
Los clientes actuales de Tazapay no notarán cambios: Circle asegura que precios, API y soporte seguirán igual. La operación todavía necesita el visto bueno de la Autoridad Monetaria de Singapur y no se espera que cierre antes de 2027.
La compra llega en plena carrera por los pagos transfronterizos con stablecoins: este verano Visa, Stripe y Google lanzaron su propia stablecoin rival, OUSD, y los consorcios bancarios se multiplican. La respuesta de Circle no es emitir más token, sino comprar la infraestructura que lleva el dinero hasta la persona que lo recibe, la pieza que un token por sí solo nunca resolvió.



