El regulador financiero irlandés ha multado a la filial local de Coinbase por segunda vez en dos años. El Banco Central de Irlanda impuso a Coinbase Ireland una sanción de 3,25 millones de euros, ya con un descuento del 30% por aceptar un acuerdo en lugar de ir a juicio. Sin ese descuento, la multa habría sido de 4,65 millones.
El problema de fondo es bastante sencillo. Los exchanges están obligados a mantener el dinero de los clientes en una cuenta blindada que el banco nunca puede tocar, ni siquiera si la propia empresa atraviesa dificultades. Coinbase Ireland dependió casi por completo de su matriz estadounidense para gestionar ese proceso y no tenía la experiencia interna necesaria para comprobar si se hacía correctamente.
Un error de código dejó la cuenta de protección infrafinanciada en un promedio del 0,54% durante casi un año y medio, entre 2023 y mediados de 2024. Por separado, durante unos 19 meses —de marzo de 2023 a octubre de 2024— unos 30 clientes institucionales enviaron dólares a cuentas de la matriz Coinbase Inc. en lugar de a cuentas de la entidad irlandesa. Los fondos de los clientes que migraron desde Coinbase UK permanecieron en la cuenta de protección de la filial británica hasta agosto de 2025.
Coinbase asegura que ningún cliente perdió dinero ni se quedó sin acceso a sus fondos: las infracciones tenían que ver con cómo se organizaba internamente el dinero, no con su desaparición real. La decisión del Banco Central aún necesita el visto bueno del Tribunal Superior de Irlanda para entrar en vigor.
El año pasado, el mismo regulador ya multó a Coinbase Europe con 21,4 millones de euros por fallos en la prevención de blanqueo de capitales. Dos sanciones en dos años sugieren que Dublín —la sede desde la que Coinbase atiende a toda la UE bajo las reglas de MiCA— vigila de cerca, y que descuidar el cumplimiento sale cada vez más caro.


