La noche del 21 de octubre, carteras que la firma de análisis Arkham y otros rastreadores vinculan a CoinDCX enviaron unos $16 millones —15,82 millones de USDT y casi 5.784 TRX— a una sola dirección de Tron. Para el exchange cripto más grande de la India por volumen, el momento resultó incómodamente familiar: en julio de 2025 ya había perdido $44 millones de una cuenta interna de liquidez.
El CEO Sumit Gupta respondió casi de inmediato: "Las carteras de CoinDCX no están hackeadas. Por favor, no difundan rumores. Las direcciones marcadas por Arkham pertenecían a CoinDCX antes del hackeo del año pasado, es decir, antes de julio de 2025". Según la empresa, esas direcciones se crearon en enero de 2025, se vieron comprometidas en julio de ese mismo año y el exchange no las volvió a usar desde entonces: el dinero que se movió ahora simplemente estaba parado en una cartera abandonada, no es evidencia de un hackeo nuevo. "Garantizamos que los usuarios no perderán ni un centavo", añadió Gupta.
El investigador on-chain ZachXBT interpreta la misma cadena de otra manera. Según sus datos, una de esas direcciones supuestamente "muertas" siguió funcionando como dirección de depósito de un proveedor de liquidez externo durante diez meses después del incidente de julio, con actividad registrada hasta abril o mayo de 2026, y los fondos y comisiones recaudados seguían fluyendo hacia el hot wallet público actual de CoinDCX. Si esto se confirma, la versión del "wallet abandonado" se resquebraja: significaría que depósitos reales de clientes pasaron casi un año por una dirección potencialmente comprometida.
Ninguna de las dos partes ha publicado todavía un rastro completo de pruebas, y la investigación sigue abierta. Pero la disputa toca un punto sensible del mercado cripto indio: WazirX fue hackeado por $234 millones en 2024, y ahora el segundo exchange más importante del país explica, por segundo año consecutivo, por qué sigue saliendo dinero de "viejas" carteras. La conclusión para el usuario común es simple: una dirección en una lista de prueba de reservas no demuestra nada si la empresa no puede explicar con claridad cuándo, y por qué, perdió el control sobre ella.


