CoinEx se suma a la lista de exchanges que bajan la persiana. La plataforma, fundada en Hong Kong en 2017 y que sobrevivió a varios ciclos del mercado, anunció el 15 de septiembre que cierra definitivamente.
El fundador y CEO, Haipo Yang, lo explicó sin rodeos: mantener un exchange dejó de tener sentido económico. Los volúmenes de negociación y la liquidez del sector vienen cayendo, mientras que los requisitos regulatorios en cada jurisdicción crecen más rápido de lo que los ingresos pueden cubrir. "Asumir un riesgo ilimitado por un beneficio limitado ya no es una decisión racional", dijo Yang.
El cierre será gradual. Desde el 15 de septiembre no se aceptan nuevos registros, los futuros pasan a modo solo-reducción y se cancelan las recompensas por referidos. El 22 de septiembre cierran el margen, los préstamos cripto, el staking y la mayoría de las vías de depósito. El 29 de septiembre se detiene el trading al contado junto con la blockchain propia, CoinEx Smart Chain, y el token CET restante se recompra automáticamente a $0,005. Los retiros permanecen abiertos hasta el 22 de diciembre; después, los saldos de USDT no retirados pasan a custodia independiente con una comisión del 5% mensual sobre el saldo original, y las reclamaciones se aceptarán hasta agosto de 2028.
CoinEx asegura que sus reservas cubren más del 100% de las obligaciones con los clientes, así que el dinero en sí no es el problema inmediato. Pero la confianza en la plataforma ya venía golpeada: en junio, la firma de análisis TRM Labs reportó que CoinEx había procesado más de $3.800 millones vinculados a entidades iraníes desde 2019, incluidas operaciones con el exchange sancionado Nobitex. CoinEx negó vínculos comerciales directos con las autoridades iraníes y prometió reforzar el geobloqueo y el monitoreo de transacciones.
CoinEx no es el único caso este año: BitMEX cerró tras once años y BitMart tras nueve. No es casualidad: los costos de cumplimiento en distintas jurisdicciones crecen más rápido de lo que se recuperan los volúmenes tras la caída del mercado, y para los exchanges medianos sin un negocio diversificado, esa combinación resulta letal.



