Kevin Warsh llegó a la presidencia de la Reserva Federal esta primavera con intención de cambiar cosas. Poco después de asumir el cargo, anunció cinco grupos de trabajo externos encargados de repensar desde la base cómo el banco central analiza la economía estadounidense — y los nombres que eligió no son los habituales en estos círculos.
Marc Andreessen, cofundador de a16z, copresidirá el panel de Productividad y Empleo junto al economista de Stanford Charles I. Jones y Asha Sharma, vicepresidenta ejecutiva de Microsoft. Su misión: determinar cómo la inteligencia artificial transforma la productividad laboral y el mercado de trabajo, y qué consecuencias concretas tiene eso para las decisiones sobre tipos de interés.
Los otros cuatro grupos abordan marcos de inflación (Greg Mankiw, Thomas Sargent), el balance de la Fed (Raghuram Rajan), calidad de datos económicos (el exdirector ejecutivo de Walmart Doug McMillon) y comunicación de política monetaria (el exgobernador del Banco de Inglaterra Mervyn King). Warsh está construyendo un consejo asesor externo de peso real alrededor del banco central.
Para los inversores en criptoactivos y tecnología, las implicaciones son directas. Si el panel de Andreessen concluye que la IA genera un aumento sostenido de la productividad — similar al efecto de internet en los años noventa — la Fed podría revisar a la baja sus estimaciones de la tasa de interés neutral. Tasas estructuralmente más bajas han beneficiado históricamente a los activos de riesgo, incluido el bitcoin. Además, a16z es uno de los mayores inversores en criptomonedas: con Andreessen en la mesa, esos intereses tienen representación directa ante el regulador. Todos los grupos entregarán recomendaciones antes de finales de 2026.



