Desde hace trece años, BitGo se dedica a una sola cosa: custodiar criptoactivos ajenos. No opera ningún exchange. Por eso su fundador, Mike Belshe, sorprendió el 2 de octubre en la Korea Blockchain Week con una advertencia contundente: el mercado cripto de Estados Unidos está expuesto a un colapso que podría superar al de Lehman Brothers en 2008.
La ley CLARITY debía separar en categorías regulatorias distintas a los exchanges, los corredores y los custodios —las empresas que guardan los activos de los clientes—. El 15 de septiembre, el Senado no logró reunir los 60 votos necesarios para avanzar con el proyecto, que desde entonces está estancado. BitGo había respaldado la iniciativa.
Belshe señala dos riesgos. El primero es el de custodia: los exchanges tradicionales nunca guardaron directamente los activos de sus clientes, esa tarea recaía en depositarios independientes. El segundo es el riesgo de contraparte: cuando una misma plataforma concentra trading, corretaje y custodia, su caída puede arrastrar al mercado y a los ahorros de los usuarios al mismo tiempo. Puso como ejemplo a Coinbase, que recientemente sumó una licencia de cámara de compensación de derivados a su condición de corredor de futuros y su propio exchange, justo el tipo de concentración que critica.
La comparación con Lehman no es gratuita. Lehman era solo un corredor, y su quiebra golpeó al mercado de forma indirecta. Un exchange que además controla las claves de las billeteras de sus clientes, sostiene Belshe, podría derrumbarlo todo a la vez, sin una forma ordenada de liquidarlo.
Hay también un trasfondo comercial: BitGo vive de la custodia independiente y compite con exchanges que integran las tres funciones bajo un mismo techo. Eso no invalida la advertencia: Estados Unidos sigue sin una norma federal que separe estas actividades, y por ahora el mercado depende solo de la palabra de las propias empresas.



