El dólar de Hong Kong ya tiene una versión digital, y no viene de una startup cripto, sino de HSBC, uno de los tres bancos autorizados a imprimir los billetes del territorio.
Desde el viernes 23 de octubre, el banco empezó a activar RedCoin (RCHKD) por fases para los 3,3 millones de usuarios de su app PayMe. No exige saldo mínimo ni abrir una cuenta aparte: basta con activar la billetera para enviar dinero entre usuarios o pagar en más de 100.000 comercios que ya aceptan PayMe.
El lanzamiento se apoya en una licencia de la Autoridad Monetaria de Hong Kong (HKMA), que HSBC obtuvo en abril de 2026 junto con Anchorpoint Financial, entre los primeros emisores aprobados. La Ordenanza de Stablecoins de la ciudad, vigente desde agosto de 2025, exige reservas completas y auditorías periódicas, un régimen más estricto que el de la mayoría de stablecoins extraterritoriales.
Según John O'Neill, director general de activos digitales de HSBC, RedCoin es solo el primer paso: el banco prepara productos para clientes corporativos e institucionales. HSBC ya participa en el piloto del dólar digital e-HKD, en el Proyecto Ensemble y ofrece depósitos tokenizados.
La pregunta de fondo es si los residentes de Hong Kong, que ya usan tarjetas Octopus y PayMe para sus pagos diarios, tienen algún motivo para cambiarse a una stablecoin. HSBC apuesta por inversiones tokenizadas desde HK$100 y descuentos con comercios asociados que planea sumar pronto. Si funciona, RedCoin se convertirá en la primera gran prueba de si una stablecoin bancaria puede competir con hábitos de pago ya instalados, más que con otras criptomonedas.


