El regulador bursátil de la India, SEBI, y el Banco de Reserva de la India ejecutaron esta semana sus primeras operaciones bajo Demat 2.0, un piloto que convierte los bonos corporativos en tokens digitales liquidados con la rupia digital mayorista del banco central, su propia CBDC. El mercado objetivo mueve unos $620.000 millones.
El 7 de septiembre, la eléctrica estatal REC colocó bonos por ₹500 crore (unos $57 millones) entre 18 inversores. Dos días después se sumaron el gigante de ingeniería Larsen & Toubro, con otros ₹500 crore entre cuatro inversores, y la financiera IIFL Finance, con ₹25 crore de un solo comprador. En conjunto, las tres emisiones movieron cerca de $116 millones entre 23 inversores.
Lo que cambia de verdad es la liquidación. Antes, el emisor esperaba de dos a tres días para recibir el dinero tras la subasta, porque el bono y el pago circulaban por sistemas separados, con el riesgo de que una pata de la operación se completara y la otra no. Demat 2.0 une ambos pasos en una sola transacción a través de la Unified Market Interface del RBI: el bono tokenizado y el pago en rupia digital cambian de manos al mismo tiempo. Los cupones y las amortizaciones se ejecutan mediante contratos inteligentes que liberan los fondos automáticamente en la fecha prevista.
Los bonos en sí no cambian: la tasa, el plazo y los derechos del inversor siguen igual, y los tenedores usan su cuenta demat habitual, sin necesidad de una billetera nueva ni de repetir el proceso de identificación.
Lo llamativo también está en lo que falta. A diferencia de la tokenización de BlackRock, DTCC o Goldman Sachs, que corre sobre cadenas públicas como Ethereum, el modelo indio se mantiene dentro de la infraestructura regulada: bancos, depositarios y dinero de banco central. No hay lugar para blockchains abiertas ni stablecoins privadas; es una apuesta por los rieles de la CBDC, no por la descentralización.
La escala todavía es modesta —$116 millones frente a un mercado de $620.000 millones— y SEBI no fijó plazos para el mercado secundario ni para el acceso minorista: cada fase, dice el regulador, guiará la siguiente. Aun así, para el mayor mercado de deuda de un país emergente, es la primera prueba real de si la liquidación con tokens de banco central gana en velocidad y costo a la cadena habitual de intermediarios.



