KelpDAO demandó a LayerZero Labs y a su cofundador Bryan Pellegrino por uno de los mayores hackeos DeFi del año: un ataque de $292 millones contra su token de restaking líquido. La demanda se presentó el 25 de septiembre ante la Corte Suprema de Columbia Británica, en Vancouver.
El robo ocurrió en abril, cuando los atacantes drenaron 116.500 rsETH, el ether sintético que KelpDAO emite a través de puentes construidos sobre la infraestructura de mensajería de LayerZero. Quien ejecutó el ataque logró vulnerar la capa que verifica las transacciones entre cadenas y coló mensajes falsificados que parecían perfectamente legítimos.
Evercrest Technologies, la empresa detrás de KelpDAO, sostiene que el fallo va más allá de un simple hackeo. Según la demanda, LayerZero revisó y aprobó en 2024 una configuración con un solo verificador, asegurando que no representaba ningún problema, y luego orientó a KelpDAO a copiar exactamente esa misma configuración que ya usaba otro puente. Evercrest afirma que LayerZero nunca les advirtió del riesgo, pese a haber alertado supuestamente a otro cliente, USDT0, sobre esa misma debilidad.
LayerZero no da su brazo a torcer. "La demanda sigue siendo infundada", declaró Pellegrino, quien dijo que se defenderá en Vancouver. La propia versión de LayerZero apunta a que fue la elección de KelpDAO de un único verificador la que creó el punto débil, y sostiene que los atacantes entraron mediante ingeniería social, engañando a un desarrollador de la empresa.
Las consecuencias se extendieron mucho más allá de KelpDAO. El protocolo cerró su stablecoin sbUSD, los usuarios retiraron unos $650 millones del sistema, y analistas de JPMorgan calculan que el golpe borró cerca de $20.000 millones del valor total bloqueado en DeFi, obligando a protocolos como Aave a pedir préstamos para cubrir la ola de retiros.
Si el tribunal falla a favor de KelpDAO, sentaría un precedente importante: los proveedores de infraestructura como LayerZero podrían responder legalmente no solo por fallos de código, sino por los consejos de seguridad que dan a quienes construyen sobre sus puentes.



