China hizo esperar a Apple Intelligence casi dos años. Esta semana el regulador de internet del país por fin dio luz verde, aunque con una condición: en lugar de OpenAI, el sistema funcionará con el modelo Qwen de Alibaba para generar texto e imágenes.
Apple pasó por casi todos los grandes actores de la IA china antes de decidirse por Alibaba. La compañía negoció con Baidu, probó DeepSeek y consideró a ByteDance, pero cada acuerdo se estancó por la dificultad técnica de adaptar modelos externos a los requisitos de Apple. Qwen terminó siendo el socio principal, y según fuentes cercanas, Baidu también tendrá un papel secundario en el sistema.
Un modelo local no es opcional en China: es el precio de entrada. Los reguladores exigen que la IA generativa dirigida al público masivo funcione sobre infraestructura nacional y se someta a las leyes de datos del país. Por eso la versión china de Apple Intelligence operará de forma distinta a la del resto del mundo.
Apple no ha dado fecha de lanzamiento. Siguiendo su patrón habitual, entre la aprobación regulatoria y el estreno suelen pasar varios meses, así que las funciones probablemente lleguen junto a las actualizaciones de otoño de iOS, iPadOS, macOS y visionOS.
El mercado reaccionó de inmediato: las acciones de Alibaba en Estados Unidos subieron entre un 4% y un 6% con la noticia. Para Apple también hay mucho en juego — los envíos de iPhone en China crecieron un 24,4% interanual en el segundo trimestre, y sin IA integrada en el dispositivo la compañía corría el riesgo de quedar atrás frente a Huawei y Xiaomi, que llevan años con asistentes de IA en sus teléfonos. Si la versión china estará al nivel de la global es todavía una incógnita: las negociaciones con Baidu y DeepSeek nunca llegaron a concretarse.



