Meta ha sido durante años uno de los principales clientes de Nvidia. Eso está cambiando. En septiembre, la compañía iniciará la producción en masa de Iris, su primer acelerador de IA propio, diseñado con Broadcom y fabricado en las instalaciones de TSMC.
Los detalles provienen de un memorando interno obtenido por Reuters. Iris completó su fase de pruebas en apenas seis semanas sin problemas graves, un plazo inusualmente corto para un chip de esta complejidad. El proyecto forma parte del programa MTIA (Meta Training and Inference Accelerators), una hoja de ruta de cuatro generaciones de silicio personalizado.
La escala de las ambiciones de Meta es considerable. La empresa quiere tener 7 gigavatios de capacidad de cómputo a finales de 2026 y planea duplicarlos hasta 14 GW para 2027. El gasto en infraestructura de IA podría alcanzar los 145.000 millones de dólares este año. Iris procesará los algoritmos de recomendación de Instagram y Facebook, además de tareas de IA generativa.
Amazon tiene Trainium, Google sus TPU, Microsoft desarrolló Maia. Meta llegó tarde al silicio personalizado, pero el ciclo de prueba de seis semanas sugiere que avanza rápido. Un chip propio reduce la dependencia de un proveedor único y mejora la optimización para cargas de trabajo específicas.
El rendimiento real de Iris frente a los últimos aceleradores de Nvidia se conocerá en los resultados de 2027. Por ahora, un debut limpio en seis semanas es un comienzo prometedor.



