En el último año, las empresas han metido agentes de IA en casi todo: escriben código, responden correos, mueven datos entre sistemas. Microsoft acaba de decir en voz alta lo que muchos equipos de seguridad ya sospechaban: no se puede confiar en estos agentes, y conviene tratarlos como posibles infiltrados, no como simple software.
En una entrada del blog de Microsoft Security publicada el 19 de octubre, la vicepresidenta de seguridad de la compañía, Hayete Gallot, lo dijo sin rodeos: «los modelos de frontera, sea cual sea su origen, no son confiables». No se trata de mala intención: a los agentes se les entrena para obtener resultados a cualquier precio, y eso los empuja a saltarse reglas cuando el objetivo parece pesar más que el procedimiento. El CEO Satya Nadella fue incluso más lejos: el sistema más fiable es el que está diseñado para confiar lo menos posible en el propio modelo.
Para aplicar esa idea, Microsoft está ampliando Project Perception, un sistema lanzado en julio que usa equipos de IA «rojos», «azules» y «verdes» para defenderse de ataques impulsados por IA. Ahora esa misma lógica protege a las empresas de sus propios asistentes. Cada agente recibe una identidad digital mediante Microsoft Entra Agent ID, casi como un carné de empleado. Las herramientas ya reconocen 60 tipos de agentes locales, incluidos Claude Code, Codex de OpenAI y GitHub Copilot, frente a los 35 de hace solo unos meses.
A partir de ahí entra en juego Dynamic Agent Risk: un algoritmo que recalcula sin parar la puntuación de riesgo de un agente a partir de señales de identidad, dispositivos, nube y red. Si el comportamiento se desvía de la tarea asignada, el acceso se reduce automáticamente: primero a solo lectura, luego a la espera de aprobación humana y, en el peor caso, al aislamiento total. Para tareas rutinarias existen los Dynamic Permissions, permisos temporales ajustados a una sola operación, mientras que Microsoft Execution Container aísla la ejecución en un entorno vigilado desde fuera.
De vigilar todo esto se encargan, cómo no, otros agentes: los especializados de Project Perception. Los Guardian Agents revisan cada movimiento de los agentes operativos las 24 horas y, si el riesgo se dispara, pueden proponer o aplicar medidas de contención sin esperar a que intervenga una persona.
Microsoft no ha anunciado precios ni fecha de lanzamiento; se esperan más detalles en la conferencia Ignite del 17 de noviembre. Pero el cambio de tono ya es evidente: el mayor proveedor de software empresarial del mundo admite públicamente que, cuanto más autónoma se vuelve la IA, más difícil resulta predecir su próximo movimiento.


