Hace tres años, Hugging Face era apenas un lugar donde los desarrolladores compartían modelos de IA gratis. Ahora alguien paga $12.900 millones por ella.
Nvidia anunció la compra el 3 de septiembre. De ese total, $11.900 millones van a los accionistas de Hugging Face, y hasta $1.000 millones más quedan reservados como acciones de retención para los empleados, pensadas para mantener al equipo unido tras el cierre, previsto para el primer semestre de 2027 y sujeto a aprobación regulatoria.
A Hugging Face se la conoce como el 'GitHub de la IA': aloja 3 millones de modelos, 500.000 conjuntos de datos y un millón de aplicaciones listas para usar, con 18 millones de desarrolladores y más de 200.000 empresas como usuarios. Fundada en 2016 como una app de chatbot para adolescentes antes de reinventarse como plataforma de IA abierta, ha recaudado más de $395 millones hasta la fecha, aunque su facturación anual ronda apenas los $150 millones.
Nvidia ya lo había intentado antes: hace unos años ofreció cerca de $500 millones y la respuesta fue no. Esta vez, según CNBC, la iniciativa partió de la propia Hugging Face: su CEO, Clément Delangue, se acercó a Jensen Huang semanas antes del acuerdo, explicando que la plataforma necesitaba más capacidad de cómputo, más respaldo y más peso en el mercado.
Para Nvidia es su segunda mayor adquisición de la historia, solo por detrás del acuerdo de $20.000 millones con Groq cerrado en diciembre. El patrón se repite: una empresa que ya domina la fabricación de chips de IA ahora sube en la cadena, hacia el punto donde los desarrolladores eligen y distribuyen los modelos.
Huang prometió públicamente que Hugging Face seguirá siendo abierta y que no exigirá hardware de Nvidia: la plataforma seguirá funcionando con cualquier nube o acelerador. Por ahora es solo una promesa: el acuerdo todavía no se cerró, y las verdaderas prioridades de un nuevo dueño suelen aparecer recién después.



