Dos ingenieros dejaron Apple para construir una cámara mejor que la de Apple. Ahora OpenAI ha comprado su startup por más de 300 millones de dólares.
Glass Imaging fue fundada en 2019 por Ziv Attar y Tom Bishop, los mismos que crearon el Modo Retrato en Apple, ese efecto de fondo desenfocado que hoy usa media legión de usuarios de iPhone. En seis años, la empresa de Los Altos apenas levantó 30 millones de dólares y se mantuvo casi invisible: no hace filtros ni edición posterior, sino redes neuronales que aprenden las particularidades de cada sistema de cámara y mejoran la imagen en el instante del disparo.
Ni OpenAI ni Glass Imaging confirmaron la operación, revelada primero por The Wall Street Journal el 14 de septiembre. Pero encaja con un patrón que lleva un año dibujándose: en 2025 OpenAI pagó 6.500 millones de dólares por io Products, el estudio del diseñador Jony Ive, y desde entonces monta un equipo para su propia línea de dispositivos, según se dice un teléfono, auriculares y algún tipo de compañero de IA pensado para ver y oír el entorno de su dueño.
En ese plan, la cámara no es un accesorio: es parte de la interfaz. Un aparato que interpreta lo que lo rodea a través de un lente necesita tanta velocidad y calidad de imagen como inteligencia de reconocimiento detrás. Comprar un equipo que ya resolvió eso dentro de Apple sale más rápido que construirlo desde cero.
El matiz: más de un año después de comprar io, OpenAI todavía no ha lanzado ningún dispositivo, y sigue firmando cheques de nueve cifras por talento de hardware mientras su factura de cómputo crece sin freno. Si todo esto termina en un producto que la gente realmente quiera es otra pregunta, que solo se responderá el día que algo llegue a las tiendas.



