La División de Finanzas Corporativas de la SEC publicó el viernes 25 de septiembre unas preguntas frecuentes actualizadas que responden algo que traía de cabeza a los abogados de cripto desde hace dos años: las recompras de tokens y las actualizaciones normales de una red no convierten automáticamente un activo en un valor.
La guía se apoya en el criterio de "esfuerzos gerenciales" del test Howey, la fórmula de 1946 que pregunta si la ganancia de un inversor depende del trabajo continuo de otra persona. Según la SEC, una vez que una red ya funciona, mantenerla, repararla o mejorarla no cuenta como ese tipo de esfuerzo gerencial que crea un valor. Lo mismo aplica al marketing: describir funciones que ya existen no genera automáticamente una expectativa de ganancia.
El momento no es casual. La guía llega poco más de una semana después de que el Senado no lograra avanzar la Clarity Act, la ley que debía separar con claridad las competencias de la SEC y la CFTC sobre activos digitales. Con el Congreso estancado, la SEC amplió su comunicado interpretativo de marzo mediante orientación técnica, sin esperar una nueva ley.
Hay una salvedad importante. Para redes que todavía no funcionan, presentar una recompra como fuente de retorno para los tenedores de tokens sigue pareciendo una oferta de valores bajo esa misma lógica. La SEC insiste en que cada caso se evalúa según sus hechos concretos, no con una exención general.
Para los equipos que ya operan cadenas activas, esto elimina un riesgo legal real: los abogados venían advirtiendo a protocolos DeFi y fundaciones de capa 1 que evitaran programas de recompra justo por la incertidumbre del test Howey. Ahora tienen algo por escrito a lo que recurrir. La prueba de fuego llegará el día que un proyecto invoque este texto en un litigio real con el regulador.



