Hace dos años, Blast se presentaba como una de las cadenas más prometedoras de su generación. Antes incluso de lanzar su mainnet, reunió más de $2.000 millones en depósitos de usuarios con una sola promesa: pagar rendimiento sobre ETH y stablecoins en staking, directamente en la billetera. Hoy la red apenas retiene unos $32 millones, y el 2 de octubre su equipo anunció el cierre.
La razón no tiene nada de glamorosa: mantener la cadena cuesta más de lo que genera. En su pico de junio de 2024, Blast producía cerca de $3,5 millones mensuales en comisiones. En las últimas semanas, esa cifra cayó por debajo de $2.000. Anualizados, los costos de la red rondan los $755.000 frente a ingresos de apenas $22.700, una brecha que el equipo decidió no seguir cubriendo para los pocos usuarios que quedaban.
Blast está dirigido por Tieshun Roquerre, conocido como Pacman, el mismo fundador detrás del mercado de NFT Blur. El proyecto contaba con el respaldo de fondos como Paradigm y Standard Crypto, y su token BLAST se lanzó en junio de 2024 con una valoración totalmente diluida cercana a $2.000 millones. Tras el anuncio del cierre, el token cayó otro 17-19% y ahora cotiza casi un 98% por debajo de su máximo histórico.
Los usuarios tienen tres semanas para retirar sus fondos. Hasta el 26 de octubre pueden hacerlo mediante la interfaz habitual, con un periodo de espera que el equipo redujo a 24 horas. Pasada esa fecha, el dinero seguirá disponible, pero solo mediante interacción directa con los contratos del puente en Ethereum, sin una interfaz amigable. Los activos en staking a través de Lido tardarán aproximadamente una semana más en liberarse.
Blast está lejos de ser la única baja del ciclo de 2024. En el último año han cerrado, uno tras otro, proyectos que antes se consideraban líderes de su categoría: el protocolo DeFi Balancer tras sufrir un hackeo, y plataformas como el pool de minería Poolin o el exchange BitMEX tras años de operación. El patrón se repite: los incentivos generosos en tokens son excelentes para atraer liquidez al inicio, pero pésimos para retenerla cuando las recompensas se agotan y la competencia entre redes L2 sigue creciendo.



