El 13 de julio, el gobierno de Estados Unidos movió casi $288 millones en bitcoin y ether incautados hacia Coinbase Prime. Direcciones que llevaban años sin moverse despertaron de golpe rumbo a un exchange, y el mercado cripto sacó la conclusión de siempre: se viene una venta.
Los analistas de Arkham Intelligence rastrearon el origen de los fondos. Una dirección vinculada a Ryan Farace, condenado por dirigir el mercado de drogas en la dark web XANAXMAN, envió 2.875 BTC (unos $178 millones) a través de una dirección intermedia recién creada que trasladó todo el monto a Coinbase Prime en cuestión de minutos. Una segunda transferencia, de 925,512 BTC (cerca de $57 millones), provino de una dirección incautada al extinto exchange BTC-e, acusado de lavado de dinero. Activos del caso de Brian Krewson completaron el total.
El momento no es casual. En marzo de 2025, Trump firmó una orden ejecutiva que creó la Reserva Estratégica de Bitcoin, prometiendo que el bitcoin depositado allí vía decomisos nunca se vendería. Pero esa promesa cubre solo al bitcoin: el ether y otros tokens caen bajo un Digital Asset Stockpile separado, sin esa restricción. Así que mover la parte en ether no rompe nada — lo que ocurra con el bitcoin es lo que vale la pena vigilar.
Ni el Departamento de Justicia ni el Tesoro han confirmado una venta. La práctica habitual mantiene los activos incautados bajo custodia hasta que concluyen todos los trámites legales de un caso, y solo entonces pueden liquidarse a favor del Estado. Coinbase Prime existe precisamente para ese tipo de operaciones: operaciones OTC institucionales y liquidación estructurada que evita hundir el precio con una orden brusca.
Una transferencia a un exchange no es una venta por sí sola, y Washington ya ha movido cripto incautada por razones de custodia sin venderla de inmediato. Aun así, ver más de 4.000 bitcoin que llevaban años congelados en billeteras frías converger de golpe en Coinbase Prime deja una pregunta concreta: si ese dinero llegará realmente a la reserva, o se liquidará antes de entrar oficialmente en ella.



