18 de enero de 2027. Esa es la fecha que todo banco y toda plataforma que emite stablecoins en dólares en Estados Unidos tiene ahora marcada en el calendario: el plazo para ajustar reservas, procedimientos de redención y custodia de activos a un nuevo estándar federal.
La norma llega de la Oficina del Interventor de la Moneda (OCC), el regulador bancario más antiguo del país y responsable de los bancos nacionales. Es la primera pieza completa de la Ley GENIUS, la ley sobre stablecoins que el presidente Trump firmó a comienzos de año. El interventor Jonathan Gould la describió como "un marco claro y práctico para la innovación en stablecoins de pago, con estándares sólidos de respaldo de reservas, redención y gestión de riesgos".
La mecánica es sencilla: los emisores deben mantener reservas al menos equivalentes a los stablecoins en circulación, en dólares o activos de liquidez comparable. Las solicitudes de redención deben procesarse en un máximo de dos días hábiles. Las auditorías anuales son obligatorias. La norma abarca a bancos nacionales, asociaciones de ahorro federales, sus sucursales y filiales, además de empresas no bancarias que buscan el estatus de "emisor federal calificado".
El giro más interesante está en las recompensas. Los emisores siguen sin poder pagar intereses solo por mantener un stablecoin —esa prohibición se mantiene—. Pero la OCC eliminó una presunción que trataba automáticamente cualquier esquema de recompensas de terceros como una forma de evadir esa prohibición. Ahora esos programas se revisarán caso por caso. En la práctica, esto probablemente permite que exchanges como Coinbase, que acreditan recompensas a los tenedores de USDC como socios y no como emisores, puedan seguir haciéndolo.
El panorama todavía no está completo. Los requisitos contra el lavado de dinero, las sanciones y la Ley de Secreto Bancario quedaron para una futura reglamentación separada. La Reserva Federal publicó su propia parte en septiembre, con dos meses de retraso sobre el plazo original, que ya se había incumplido en julio. La OCC es simplemente la primera en cruzar la meta.
Nada de esto abre la puerta de forma automática. La propia OCC dice que anunciará por separado cuándo empezará a aceptar solicitudes de licencia y exenciones. La verdadera prueba no llegará el 18 de enero, sino el día en que los primeros solicitantes sepan si fueron aprobados.


