El cargo de responsable de inteligencia artificial en la Casa Blanca suele recaer en alguien de Silicon Valley. Esta vez Trump eligió al jefe de los espías del país.
Según el Wall Street Journal, Jay Clayton, quien dirige la comunidad de inteligencia estadounidense desde julio, se convertirá en el nuevo "zar de la IA" de la administración y presidirá un organismo recién creado que la Casa Blanca llama Super Intelligence Force, o simplemente SI: al presidente, según reportes, le gusta más ese término que "IA". El grupo tiene 120 días para estudiar los riesgos y oportunidades de la tecnología y recomendar qué papel debe jugar el gobierno federal.
Poner a un jefe de inteligencia al frente de la política de IA no es casual. Clayton ya dirigió la SEC durante el primer mandato de Trump y antes fue fiscal federal en Nueva York, así que conoce tanto los mercados como la aplicación de la ley. Pero encargar la supervisión de la IA a la comunidad de inteligencia dice mucho sobre cómo ve la Casa Blanca el riesgo. El propio Clayton lo resumió así: "La superinteligencia es un asunto de seguridad nacional".
Como vicepresidentes del grupo estarán el exejecutivo de Uber Emil Michael, el inversor de capital riesgo Scott Kupor y el presidente de la FTC, Andrew Ferguson. Entre los miembros figuran el vicepresidente JD Vance, el secretario de Defensa Pete Hegseth, el secretario del Tesoro Scott Bessent y la jefa de gabinete Susie Wiles: más que un grupo técnico, un segundo gabinete.
Clayton sustituye al inversor David Sacks, que dejó el cargo de zar de IA y criptomonedas en marzo. Desde entonces, Washington logró un pacto voluntario de seguridad con OpenAI, Google y Anthropic, mientras lidiaba con incidentes como agentes de IA que filtraron datos o un modelo de OpenAI retirado por fallos de alineación. La administración sigue apostando por estándares voluntarios antes que por leyes estrictas, y el informe que Clayton entregue en 120 días dirá si esa apuesta se mantiene.



