Alibaba presentó Qwen3.8-Max, el modelo más grande que ha construido hasta ahora: 2,4 billones de parámetros en total, aunque solo 95 000 millones se activan en cada consulta. Es la arquitectura de "mezcla de expertos": en lugar de encender todo el sistema para cada petición, solo despierta los bloques especializados que necesita, lo que mantiene el gasto de cómputo bajo control pese al tamaño.
El modelo lee texto, imágenes y vídeo, y mantiene hasta un millón de tokens de contexto, unas 750 000 palabras — suficiente para cargar un libro entero y pedirle que encuentre un párrafo concreto. Alibaba lo diseñó para programación autónoma y tareas de investigación largas, donde el modelo trabaja solo durante decenas de pasos sin que nadie lo supervise.
En la clasificación de Arena.AI se colocó de inmediato como el mejor modelo chino en tareas de texto y segundo en el mundo en visión, solo por detrás de una variante de Claude Fable 5 de Anthropic. La propia Alibaba lo dice sin rodeos: el modelo queda "solo por detrás de Fable 5". Es una afirmación de la empresa, no una verificación independiente, y en otros benchmarks Qwen3.8-Max se parece más a un rival de tú a tú con Kimi K3 de Moonshot AI que a un modelo claramente superior.
Alibaba anunció que la versión de pesos abiertos llegará la próxima semana, lo que supone volver a la política de código abierto tras varios modelos insignia cerrados. Por ahora está disponible mediante la API de Model Studio y la nueva plataforma QwenWork, que entró en beta pública el mismo día. Las acciones de Alibaba en Hong Kong subieron un 7 %, hasta HK$125,20.
Detrás de todo esto está la carrera de los laboratorios chinos por cerrar la distancia con los líderes estadounidenses regalando pesos abiertos a los desarrolladores, mientras Anthropic, OpenAI y Google mantienen sus mejores modelos cerrados.



