Deutsche Bank, el mayor banco de Alemania, se prepara para entrar en el mercado de custodia cripto. Según se supo el 16 de septiembre, la entidad planea lanzar antes de fin de año un servicio de custodia de activos digitales para clientes institucionales y corporativos en toda Europa.
La iniciativa amplía la oferta ya existente de su Corporate Bank y su Investment Bank, en lugar de ser un experimento aislado. Los clientes —gestoras de activos, fondos de cobertura, brokers, otros custodios e incluso instituciones soberanas— podrán guardar bitcoin y ether, además de algunas stablecoins como USDC, EURC y EURAU, sin tener que construir su propia infraestructura de claves privadas.
En la práctica, Deutsche Bank gestionará las billeteras y claves privadas de sus clientes, permitiéndoles transferir activos a terceros mediante una interfaz bancaria conocida. Para un inversor institucional, esto representa un nivel de confianza distinto al de la custodia en un exchange: el peso de un banco con siglo y medio de historia frente a una plataforma cripto, por grande que sea.
Deutsche Bank no es pionero en esto. Standard Chartered y el español BBVA ya ofrecen custodia regulada de activos digitales en Europa, y que otro banco de este tamaño se sume sugiere que la demanda institucional de almacenamiento cripto dejó de ser un nicho. El lanzamiento sigue siendo condicional: el banco todavía debe superar los trámites regulatorios y no hay fecha confirmada.
La rapidez con que los grandes fondos se animen a confiar su cripto a un banco tradicional marcará lo que viene después, y si otros bancos europeos de importancia sistémica siguen el mismo camino.



