La Reserva Federal subió los tipos por primera vez en tres años, y el mercado cripto apenas se inmutó. El miércoles, el Comité Federal de Mercado Abierto elevó su tasa de referencia un cuarto de punto, hasta el rango de 3,75%-4%, por decisión unánime de 12 votos a favor. Era la primera subida desde julio de 2023.
Fue la primera gran decisión bajo el nuevo liderazgo de Kevin Warsh, confirmado por el Senado en mayo para suceder a Jerome Powell. Su tono fue claramente duro: "me costaría describir las condiciones financieras generales como restrictivas", dijo, insistiendo en que la inflación sigue "demasiado alta". Las propias proyecciones del comité lo respaldan: 16 de 18 funcionarios esperan al menos una subida más antes de fin de año, con la tasa rondando el 4,1% hasta 2027.
Nada de esto sorprendió a los mercados, que ya habían descontado un 92% de probabilidad de la subida. Bitcoin osciló entre 75.000 y 76.500 dólares antes de asentarse cerca de 75.600. Ether se movió entre 2.370 y 2.430 dólares y cerró alrededor de 2.376. XRP sumó 1,5%, Solana cerca de 1%, y Zcash, sorprendentemente, saltó un 6,5%.
Lo llamativo es el contexto: la subida llega semanas después de que el informe de empleo de agosto mostrara la pérdida de 23.000 puestos de trabajo en Estados Unidos, el tipo de dato que normalmente empuja a los bancos centrales a recortar, no a endurecer. Warsh dejó claro que su prioridad es otra: frenar una inflación que atribuye en parte al alza del petróleo, aunque eso presione aún más a un mercado laboral que ya se enfría. Para quien tenga hipoteca, préstamo de auto o deuda de tarjeta, pedir prestado en Estados Unidos acaba de encarecerse un poco más.



