California obliga a ChatGPT y Gemini a etiquetar el contenido con IA

iEXExchanger
California obliga a ChatGPT y Gemini a etiquetar el contenido con IA

Desde el 2 de agosto, la ley SB 942 de California obliga a OpenAI, Google y otras firmas de IA a etiquetar imágenes, vídeo y audio generados. La multa: 5.000 dólares al día.

Desde el 2 de agosto, ChatGPT, Gemini, Claude y los demás modelos de IA con gran audiencia están legalmente obligados a etiquetar todo lo que generan para usuarios de California. La Senate Bill 942, modificada por la AB 853, entró en vigor en una fecha elegida a propósito para coincidir con el día en que la Unión Europea empieza a exigir sus propias reglas de transparencia para sistemas de IA de alto riesgo.

La norma alcanza a cualquier servicio de IA generativa con más de un millón de usuarios en California, lo que en la práctica cubre a toda la industria grande: OpenAI, Google, Meta, Anthropic, xAI y Microsoft. Los proveedores deben cumplir tres cosas. Ofrecer al público una herramienta gratuita para comprobar el origen de un archivo. Permitir que el usuario añada un aviso visible a una imagen, vídeo o audio generado. Y embeber metadatos ocultos dentro del propio archivo: nombre del proveedor, versión del sistema, marca temporal de creación e identificador único. Las empresas que simplemente licencian un modelo ajeno tampoco pueden esquivar la norma: la obligación se extiende a ellas.

La etiqueta debe ser visible y, según el propio texto legal, "extraordinariamente difícil de eliminar". Cada infracción acarrea una multa de 5.000 dólares, y cada día de incumplimiento cuenta como una infracción distinta, así que la cifra crece deprisa. El senador estatal Josh Becker, autor de la ley, resume la urgencia sin rodeos: los vídeos falsos de políticos ya cuestan a los estadounidenses miles de millones de dólares al año, y distinguir lo real de lo generado será cada vez más difícil según se acerquen las elecciones.

Esta es solo la primera fase. A partir de enero de 2027, las grandes redes sociales y las plataformas que alojan modelos de IA con más de dos millones de usuarios tendrán que detectar contenido generado por IA y mostrar a los usuarios su procedencia. Desde 2028, los fabricantes de cámaras y micrófonos deberán incorporar esa misma capacidad de aviso directamente en los dispositivos de grabación.

El punto débil de la ley es la aplicación práctica. California no tiene una agencia dedicada a rastrear millones de archivos en busca de marcas ocultas: el mecanismo se activa por denuncias o litigios. OpenAI, Google y Anthropic ya publicaron documentación técnica similar bajo otra ley californiana, la AB 2013, pero ninguna se ha pronunciado todavía sobre su cumplimiento concreto de la SB 942. A nivel federal sigue sin existir una obligación de etiquetado de IA, así que para los otros cuarenta y nueve estados la transparencia seguirá siendo una decisión voluntaria de cada empresa.

Preguntas y respuestas

Preguntas frecuentes sobre este artículo

¿Qué ley entró en vigor en California el 2 de agosto de 2026?

La California AI Transparency Act, la Senate Bill 942 modificada por la AB 853. Exige a los grandes servicios de IA generativa etiquetar imágenes, vídeo y audio generados con marcas visibles y ocultas.

¿A qué empresas alcanza el requisito?

Cualquier servicio de IA generativa con más de un millón de usuarios en California: OpenAI, Google, Meta, Anthropic, xAI y Microsoft, entre otros. También alcanza a las empresas que licencian el modelo de un tercero.

¿Qué sanción existe por incumplir la ley?

Una multa de 5.000 dólares por infracción, y cada día de incumplimiento cuenta como una infracción distinta, por lo que la cifra puede crecer muy rápido.

¿Por qué se aplazó la fecha de entrada en vigor de la ley al 2 de agosto?

Originalmente entraba en vigor el 1 de enero de 2026, pero la enmienda AB 853 retrasó la fecha para que coincidiera con el día en que la UE empieza a exigir sus propios requisitos de transparencia para sistemas de IA de alto riesgo.

¿Quién vigilará el cumplimiento de la ley?

California no tiene una agencia dedicada a rastrear marcas ocultas: la aplicación se activa por denuncias o demandas, lo que convierte el cumplimiento práctico en el punto más débil de la ley, más que las propias exigencias.