En mayo, la Comisión de Bolsa y Valores de EE.UU. (SEC) dio luz verde a Nasdaq PHLX para lanzar opciones sobre índices de bitcoin liquidadas en efectivo bajo el ticker QBTC. El producto sigue el índice CME CF Bitcoin Real Time, se negocia al estilo europeo —solo puede ejercerse al vencimiento— y se pensó como herramienta de cobertura para los tenedores de ETF spot de bitcoin dentro de una bolsa de valores.
El 29 de julio entró en escena CME Group. La bolsa presentó una petición formal ante la SEC pidiendo revocar la aprobación de mayo. Su argumento: el bitcoin es una materia prima, no un valor, así que las opciones ligadas a él caen bajo la jurisdicción exclusiva de la Comisión de Comercio de Futuros de Materias Primas (CFTC), no de la SEC. Si CME gana, Nasdaq tendría que registrarse como plataforma regulada por la CFTC o rediseñar los contratos al estilo de un ETF spot.
CME no es un observador neutral: ya opera sus propios futuros y opciones de bitcoin regulados y no quiere ver a un rival entrando por la puerta de las bolsas de valores al mismo negocio. En su petición advirtió que, si la aprobación se mantiene, sentaría un precedente para que las bolsas de valores listen derivados sobre cualquier materia prima —oro, petróleo— sin pasar por la CFTC.
La SEC no ha tomado partido. Simplemente congeló el lanzamiento de QBTC mientras la Comisión completa revisa la disputa. Las partes interesadas pueden enviar comentarios a favor o en contra hasta el 24 de agosto, tras lo cual los reguladores decidirán si mantienen, ajustan o anulan la aprobación.
El episodio recuerda que, años después del debut de los ETF spot de bitcoin en EE.UU., sigue sin resolverse quién supervisa realmente los derivados cripto. Mientras SEC y CFTC no lo aclaren, los tenedores de ETF que buscan cubrirse tendrán que esperar, y el mercado recibe otra lección sobre cuánta incertidumbre regulatoria queda todavía en la cripto.



