Cuatro días más y tener una cuenta en Kalshi o Polymarket en Minnesota podría haber costado hasta cinco años de cárcel. El gobernador Tim Walz firmó la prohibición el 18 de mayo, calificando los mercados de predicción como juego ilegal: hasta cinco años de prisión y 10.000 dólares de multa para quien operara o incluso anunciara estas plataformas. La ley debía entrar en vigor el 1 de agosto. Nunca llegó a aplicarse.
El 27 de julio, la jueza federal Katherine Menendez emitió una orden de 44 páginas concediendo una medida cautelar que congela la ley mientras avanza el litigio. Los demandantes no fueron solo las plataformas: junto a Kalshi y Polymarket US se sumaron la CFTC, el regulador federal de derivados, y el Departamento de Justicia. Su argumento es simple: si un contrato paga según el resultado de un evento, es un swap, y solo la CFTC puede regularlos, no los estados por separado.
Menendez les dio en gran medida la razón. Escribió que los demandantes probablemente ganarán su reclamo de que la ley de Minnesota queda expresamente anulada por la Ley de Intercambio de Materias Primas, ya que muchos contratos de estas plataformas son derivados genuinos ligados a eventos con consecuencias económicas y financieras reales. Dejó una puerta abierta: las apuestas puramente de entretenimiento, como los resultados de un reality show, podrían no gozar de esa protección federal, pero consideró poco práctico separarlas y bloqueó toda la ley.
Es el fallo más contundente que ha logrado la industria hasta ahora. Los tribunales ya habían favorecido a los mercados de predicción en Nueva Jersey y Tennessee, pero ningún estado había llegado a criminalizar el negocio de forma tan directa. Minnesota fue el primero en intentar la cárcel, y el primero en ser frenado por este motivo. El panorama general sigue siendo confuso: Kalshi ha perdido disputas por medidas cautelares en Nevada y Massachusetts, acumula 120.000 dólares diarios en multas en Michigan, y la CFTC demanda actualmente a al menos nueve estados por la misma disputa de jurisdicción.
Las autoridades de Minnesota aseguran que seguirán defendiendo la ley, insistiendo en que se trata de apuestas sobre resultados y deben regirse por la legislación estatal de juego, no por normas financieras federales. Un juicio completo lo resolverá con el tiempo. Hasta entonces, Kalshi y Polymarket siguen operando con clientes en Minnesota como si la prohibición nunca hubiera existido.



