Dos de las voces más duras del Senado contra las criptomonedas vuelven a presionar a la Casa Blanca. Elizabeth Warren y Richard Blumenthal enviaron el lunes una carta al presidente de la SEC, Paul Atkins, pidiendo que investigue si la memecoin $TRUMP de Trump constituye una estafa ilegal.
El token se lanzó en Solana días antes de la investidura de enero de 2025 y llegó a rozar una capitalización de mercado de 9.000 millones de dólares, con un precio superior a los 46 dólares. Hoy cotiza cerca de 1,47 dólares, con una capitalización por debajo de los 400 millones: quien compró cerca del máximo perdió casi todo.
Citando datos de Nansen, los senadores afirman que cerca de un millón de compradores perdieron unos 3.800 millones de dólares desde el lanzamiento, mientras el propio presidente habría embolsado unos 636 millones. Esa brecha, escriben, "plantea interrogantes sobre cómo hizo el presidente su fortuna en criptomonedas, incluyendo posibles esquemas de enriquecimiento fraudulento". La carta añade que la SEC "debe estar dispuesta a hacer cumplir la ley incluso cuando los posibles infractores tengan poderosas conexiones políticas".
Otra cosa es si la agencia puede realmente actuar. En febrero de 2025, la SEC ya determinó que las memecoins no son valores, una decisión que protege a $TRUMP y a miles de tokens similares de ese tipo de supervisión. Por eso la carta podría quedar más en gesto político que en amenaza real.
El momento no es casual. La Clarity Act, la ley que busca poner reglas claras para todo el mercado cripto, sigue estancada por una cláusula ética que prohibiría a altos funcionarios tener participaciones directas en proyectos cripto, redactada pensando justamente en casos como este. El líder de la mayoría en el Senado, John Thune, había planeado una votación esta semana, pero sin apoyo demócrata es poco probable que salga adelante.



