Tres modelos en dos meses, y ya llega el cuarto. El 24 de julio, Anthropic presentó Claude Opus 5, un buque insignia pensado para resolver la queja más repetida de los clientes corporativos: las facturas por tokens suben más rápido que el valor real que aportan los modelos.
Opus 5 cuesta exactamente lo mismo que Opus 4.8: 5 dólares por millón de tokens de entrada y 25 por millón de salida. Aun así, en Frontier-Bench y GDPval-AA, pruebas que miden tareas de trabajo reales, sus resultados se más que duplicaron. En ARC-AGI 3, que evalúa la capacidad de resolver problemas nunca vistos, Opus 5 sacó el triple de puntos que el modelo más cercano. Con el nivel de esfuerzo al máximo en CursorBench 3.2, queda a menos de un 0,5% del mejor puntaje de Claude Fable 5, pero a mitad de precio por tarea.
La gran novedad es un selector de esfuerzo: bajo, medio o alto. El usuario decide si ahorrar tokens en una tarea sencilla o dejar que el modelo piense más tiempo en una difícil. También hay un Fast Mode que responde unas 2,5 veces más rápido, al doble de tarifa. Además, los desarrolladores ya pueden cambiar las herramientas disponibles a mitad de conversación sin invalidar la caché del prompt, un detalle menor que, a escala de API, se traduce en ahorros reales.
Hay matices importantes. Según las propias auditorías de comportamiento de Anthropic, Opus 5 tiene el puntaje de desalineación más bajo de todos sus modelos: engaña menos al usuario. En cambio, sigue por detrás de Claude Mythos 5 en tareas de ciberseguridad, y para proyectos realmente autónomos y de varios pasos, la propia Anthropic recomienda usar Fable 5 en lugar de Opus 5.
El momento no es casualidad. OpenAI hizo una apuesta parecida por la eficiencia con GPT-5.6 a comienzos de julio. La industria chocó con el mismo límite: ya no se puede seguir subiendo el precio de la inteligencia sin freno, y las empresas eligen sus modelos por la factura de fin de mes, no solo por las tablas de rendimiento.



