El banco más grande de Estados Unidos acaba de dejar claro que las criptomonedas y la inteligencia artificial ya no son proyectos paralelos, sino líneas de negocio con jefes propios.
El 17 de julio, Bank of America nombró a Sonali Theisen responsable de su plataforma global de activos digitales. Se encargará de stablecoins, depósitos tokenizados, custodia y liquidación de operaciones cripto, sin dejar su puesto actual al frente de trading electrónico e inversiones estratégicas en renta fija, divisas y materias primas. Al mismo tiempo, Kevin Milsom asume como jefe de transformación de IA, con la misión de llevar inteligencia artificial a toda la plataforma de mercados globales del banco.
No es el primer movimiento del banco en este terreno. En junio ya había creado el puesto de jefe global de transformación de activos digitales, ocupado por Adam Dixon, encargado de unificar las iniciativas blockchain en toda la organización. Internamente llaman a esta estrategia "mutual fund 3.0": los activos tokenizados como la siguiente etapa de los fondos tradicionales.
Bank of America no está solo. Vanguard acaba de contratar a su primer responsable de activos digitales, y Morgan Stanley puso a Amy Oldenburg al frente de su estrategia cripto en enero. En el frente de IA, el banco ya registra 30.000 millones de interacciones con clientes impulsadas por inteligencia artificial —chatbots, análisis de carteras, detección de fraude—, así que el nuevo cargo formaliza más que inaugura.
Lo relevante no son los nombres en el organigrama, sino el cambio de fondo: los grandes bancos dejaron de tratar la cripta y la IA como pilotos y empiezan a montar estructuras de gestión permanentes. La pregunta ya no es si lo harán los demás, sino cuánto tardarán en verse obligados a seguir el mismo camino.



