El Tesoro de EE.UU. amplió su cerco sancionador sobre Irán con dos exchanges cripto más. El viernes, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) sancionó a Shelbit y Aban Tether, acusándolos de canalizar fondos hacia la Guardia Revolucionaria islámica y ayudar al régimen a esquivar sanciones.
Según OFAC, billeteras vinculadas a la Guardia enviaron más de un millón de dólares a direcciones de Shelbit, mientras que más de dos millones salieron de la plataforma hacia entidades de la Guardia y otros grupos designados como terroristas por EE.UU. El operador del exchange, Siavash Kayvanpour, nació en Irán y tiene ciudadanía dominicana y afgana; manejaba el negocio a través de una entidad georgiana llamada SHPS Shelbit, además de controlar empresas relacionadas en Polonia y los Emiratos. El Tesoro señala que billeteras bajo su control también enviaron más de dos millones de dólares a Nobitex, el mayor exchange de Irán, sancionado en junio.
Aban Tether, con sede dentro de Irán, habría procesado millones de dólares en operaciones vinculadas a otras plataformas iraníes sancionadas, como Nobitex, Wallex, Bitpin y Ramzinex. Junto a los dos exchanges, OFAC sancionó a individuos y a una red más amplia de casas de cambio y empresas fantasma que, según el Tesoro, han movido durante años los ingresos por venta de petróleo iraní por fuera del sistema bancario.
"Ya sea en dólares, riales o criptomonedas, el Tesoro perseguirá y desmantelará las redes financieras ilícitas que mantienen a flote al régimen", declaró el secretario del Tesoro, Scott Bessent.
Es la cuarta acción sancionadora contra el ecosistema cripto iraní este año. En enero, OFAC designó a Zedcex y Zedxion, los primeros exchanges iraníes sancionados específicamente como plataformas cripto. En junio llegó el turno de Nobitex. En julio, el Tesoro sancionó billeteras vinculadas al banco central de Irán, lo que llevó a Tether a congelar 131 millones de dólares en stablecoins. El patrón es claro: con los canales bancarios tradicionales cerrados, Teherán sigue moviendo dinero a través de exchanges e intermediarios en terceros países, y Washington sigue cerrando cada nueva ruta.
Para los usuarios comunes de plataformas como Shelbit, la sanción implica la pérdida inmediata de acceso allí donde el exchange cumpla con las reglas de EE.UU. Para el mercado en general, es otra señal de que los reguladores rastrean cada vez mejor cadenas de transacciones que antes parecían anónimas.



