El BIS: las stablecoins eluden mejor el control de capital que la banca

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El BIS: las stablecoins eluden mejor el control de capital que la banca

El Banco de Pagos Internacionales analizó más de 130 economías y halló que las stablecoins en dólares apenas responden a los controles de capital, a diferencia de los depósitos bancarios en divisas.

Los controles de capital funcionan mientras el dinero pasa por un banco. Un dólar digital guardado en la billetera de un teléfono es otra historia, y ahora hay datos que lo demuestran. El Banco de Pagos Internacionales publicó el martes un estudio sobre más de 130 economías: los depósitos bancarios en moneda extranjera responden con claridad a las restricciones oficiales, mientras que las stablecoins en dólares apenas se inmutan.

La explicación está en el propio diseño del instrumento. Un token como USDT o USDC puede quedarse en una billetera sin cuenta bancaria asociada y moverse directamente hacia otra persona, evitando las casas de cambio y los agentes de pago que suelen vigilar los controles de capital. Los investigadores del BIS describen a las stablecoins como algo que opera "parcialmente fuera del perímetro regulatorio": las normas existen sobre el papel, pero aplicarlas a una transferencia entre billeteras resulta casi imposible.

Para los países con monedas débiles, eso abre un canal directo hacia la dolarización que se salta bancos y casas de cambio por completo. El BIS advierte que, una vez que hogares y empresas migran en masa hacia el dólar digital, revertir ese proceso es casi imposible, y el banco central va perdiendo parte de su capacidad de maniobra sobre la política monetaria, incluso mientras las cifras oficiales de inflación todavía parecen manejables.

Hay también otra cara de la moneda. Para quienes viven con una inflación descontrolada, acceder a dólares sin pisar un banco es un salvavidas para sus ahorros, no una amenaza. El mercado de stablecoins ya alcanza cerca de 300.000 millones de dólares, frente a los 250.000-260.000 millones de hace un año, y los reguladores de EE. UU., la UE y Japón están construyendo marcos activamente. La pregunta es si terminarán antes de que la dolarización se vuelva irreversible.

Preguntas y respuestas

Preguntas frecuentes sobre este artículo

¿Qué es el Banco de Pagos Internacionales y por qué importa su estudio?

El BIS funciona como un banco para los bancos centrales y coordina la política monetaria global. Sus estudios marcan la pauta para los reguladores, así que esta conclusión sobre las stablecoins entra rápido en la agenda de los bancos centrales.

¿Por qué existen los controles de capital y de qué buscan proteger?

Los gobiernos restringen la salida de capitales y la compra de divisas para proteger reservas, estabilizar la moneda local y evitar una fuga súbita de dinero en una crisis. Eso solo funciona si el flujo pasa por bancos verificables.

¿Cómo eluden técnicamente las stablecoins estas restricciones?

Una stablecoin puede permanecer en una billetera no custodial sin vínculo a un banco concreto y moverse directamente a otra billetera en cualquier parte del mundo. La transacción se liquida en una blockchain y no a través de una cuenta corresponsal o un agente de pago, que son justo los intermediarios encargados de vigilar las operaciones cambiarias.

¿Significa esto que las stablecoins son claramente perjudiciales para las economías emergentes?

No, el BIS no afirma eso. Para quienes viven con alta inflación, el acceso al dólar sin pasar por un banco suele proteger sus ahorros. La preocupación es más bien que los bancos centrales pierden herramientas de política, no que el instrumento perjudique al usuario individual.

¿Qué están haciendo los reguladores de EE. UU., la UE y Japón ante estos riesgos?

Las tres jurisdicciones están construyendo activamente reglas específicas para stablecoins: requisitos de reservas, licencias para emisores y supervisión de plataformas. El objetivo es encauzar la emisión y circulación de forma verificable sin matar la tecnología.