El exchange BitMart cerró la puerta a nuevas órdenes el domingo a la 1:30 UTC, tomando por sorpresa a la mayoría de sus usuarios, aunque la decisión llevaba días cocinándose puertas adentro. Dos días antes, la junta había destituido al consejero delegado, Nathan Chow. Después llegó el anuncio de cierre definitivo.
El desmantelamiento se extiende a lo largo de unos seis meses. Los nuevos registros, depósitos y la mayoría de productos de trading —spot, futuros, copy trading, bots de grid, acceso vía API— ya están cerrados o se están retirando por fases. Las posiciones de futuros pasaron a modo solo-reducción, así que los usuarios pueden cerrarlas pero no abrir otras nuevas. Todo el trading se detiene el 26 de agosto y la plataforma cierra del todo el 31 de enero de 2027.
El token del exchange, BMX, reaccionó al instante: perdió cerca de un 58% en 24 horas y cotiza alrededor de seis centavos, un 82% por debajo de su máximo histórico de 0,62 dólares marcado en junio de 2024. Quienes tenían BMX obtenían descuentos en comisiones y otras ventajas dentro de la plataforma; con el cierre, esos beneficios simplemente desaparecen.
Chow asegura no tener nada que ver con la decisión de cerrar: fue despedido el 24 de julio y se enteró del desmantelamiento por canales públicos, igual que cualquier cliente. BitMart atribuyó la salida a una revisión de "las condiciones operativas y el entorno de mercado", sin dar más detalles.
BitMart llevaba nueve años operando y atendía a más de 13 millones de usuarios en más de 180 países. Ya arrastraba un antecedente incómodo: un hackeo de 150 millones de dólares en diciembre de 2021. La ironía es que, poco antes de anunciar el cierre, la empresa presumía de un crecimiento del 256% en activos bajo gestión y de planes de expansión.
Para los usuarios, la pregunta inmediata es cuánto tiempo real queda para sacar los fondos antes de agosto. Para el mercado, es un recordatorio más de que incluso los exchanges con años de trayectoria y millones de clientes pueden derrumbarse casi de la noche a la mañana cuando el modelo de negocio deja de funcionar.



