El Consejo de la Unión Europea incorporó el 23 de julio a la casa de cambio cripto HTX —antes Huobi— a su vigésimo primer paquete de sanciones contra Rusia. A partir del 23 de agosto, los residentes de la UE tendrán prohibido operar con la plataforma: Bruselas sostiene que HTX ayudó a usuarios rusos a esquivar las restricciones financieras impuestas por la guerra en Ucrania.
No se trata de una congelación de activos, sino de una prohibición de transacciones, una medida más leve que el bloqueo total de cuentas. HTX quedó incluida como empresa que "obstaculiza de forma significativa" el régimen de sanciones. En total, el paquete abarca 14 plataformas cripto y 218 entradas entre empresas, bancos y personas.
HTX está controlada por Justin Sun, fundador de Tron, quien este año pagó 10 millones de dólares para cerrar un caso de fraude con la SEC y que antes colaboró con World Liberty Financial, el proyecto cripto de la familia Trump, relación que terminó en disputas legales.
HTX rechaza las acusaciones. La actividad detectada en sus billeteras responde a "operaciones rutinarias de seguridad de la plataforma", asegura el exchange, que además distingue entre Huobi Global S.A. —la entidad sancionada— y la HTX que usan sus clientes a diario. Los fondos de los usuarios, insiste la empresa, están a salvo.
Reino Unido sancionó primero a HTX, en mayo, la primera vez que Londres actuaba contra un exchange de este tamaño, calculando que más de 1.500 millones de dólares habían llegado al Kremlin a través de la plataforma. La UE llega dos meses después, con una lista más amplia.
La duda de fondo es si una prohibición de transacciones sin congelación de activos realmente frena algo. HTX ya se apoya en la separación entre la entidad sancionada y el exchange operativo, un resquicio que le deja margen para seguir funcionando a través de otras estructuras corporativas.



