India tiene 39 millones de inversores en criptomonedas, pero su banco central quiere asegurarse de que ninguno pueda acceder al ecosistema a través de una entidad financiera regulada.
El Banco de la Reserva de India (RBI) ha enviado al gobierno recomendaciones formales para prohibir que bancos e instituciones financieras tengan, operen o ofrezcan cualquier tipo de exposición a criptoactivos, incluidas las stablecoins privadas vinculadas a monedas extranjeras o a la rupia india. Reuters reveló la medida citando documentos internos del gobierno.
El argumento central del RBI gira en torno al cumplimiento fiscal. De las 645.000 personas que realizaron transacciones con criptomonedas en el año fiscal 2023, menos del 25% declaró esas ganancias al fisco. Los intercambios offshore, los monederos anónimos y las operaciones entre particulares hacen que el rastreo sea casi imposible.
A esto se suman los riesgos de estabilidad financiera. Las stablecoins vinculadas al dólar debilitan la soberanía monetaria del país; las ancladas a la rupia amenazan el señoriaje. En momentos de turbulencia, el banco advierte que estos riesgos podrían contaminar el sistema financiero en su conjunto.
El precedente importa: en 2018, el RBI ya prohibió a los bancos trabajar con criptomonedas, pero el Tribunal Supremo anuló esa medida en 2020. Desde entonces, India opera en una zona gris regulatoria. El ministerio de finanzas históricamente ha adoptado una postura más moderada, así que si estas recomendaciones se convertirán en ley es algo que todavía está por ver.



