Circle llevaba más de un año trabajando en esto. La empresa presentó su solicitud ante la Oficina del Contralor de la Moneda (OCC) en junio de 2025, obtuvo un visto bueno condicional en diciembre y, el 10 de julio de 2026, recibió la autorización definitiva para fundar el First National Digital Currency Bank, N.A., que operará bajo el nombre de Circle National Trust. Es la primera vez que un gran emisor de stablecoin logra una licencia bancaria federal en Estados Unidos.
USDC mueve unos 73.000 millones de dólares en circulación y se ha convertido en el estándar del dólar digital regulado para DeFi, pagos corporativos y liquidaciones transfronterizas. Hasta ahora, las reservas que respaldaban cada token eran gestionadas por custodios externos. El charter federal cambia eso: Circle National Trust las custodiará directamente bajo la supervisión del OCC, el mismo organismo que regula a JPMorgan y Citibank.
La puesta en marcha será escalonada. El banco abrirá primero para la custodia fiduciaria de los propios activos de Circle y sus filiales, luego para un grupo selecto de clientes institucionales — bancos y cámaras de compensación de derivados reguladas —, y a largo plazo gestionará directamente las reservas de USDC.
El CEO Jeremy Allaire calificó la aprobación de «paso definitorio para integrar la tecnología blockchain y los activos digitales en el núcleo del sistema financiero de EE.UU.» La respuesta del mercado fue inmediata: las acciones de Circle subieron un 10% en la preapertura, aunque siguen en negativo en el año.
La comparación con Tether resulta inevitable. El emisor de USDT, con unos 120.000 millones en circulación, no tiene un estatus bancario federal equivalente. A medida que avanza el GENIUS Act en el Congreso, la brecha entre emisores de stablecoins supervisados a nivel federal y los no regulados solo puede crecer. Circle apuesta por construir su futuro dentro del sistema bancario, no al margen de él.



