Databricks acaba de sumar $54.000 millones a su valor en solo cinco meses. La empresa anunció una nueva ronda de financiación con una valoración de $188.000 millones, frente a los $134.000 millones que le asignaban los inversores en febrero. Coatue, inversor de larga data, lidera la ronda, junto a fondos nuevos y ya conocidos. Databricks no ha revelado el monto exacto, pero Bloomberg y otros medios lo sitúan en unos $3.000 millones, con el cierre previsto para finales de este verano, es decir, el dinero todavía no ha llegado a sus cuentas.
Hace unos años, Databricks era conocida sobre todo por el procesamiento de grandes volúmenes de datos con Apache Spark. Hoy se presenta como infraestructura de IA: Unity AI Gateway gestiona el acceso a varios modelos a la vez, Genie convierte los datos corporativos en respuestas y acciones listas para usar, y Lakebase es una base de datos sobre Postgres pensada específicamente para agentes de IA. El nuevo capital se destinará a impulsar estos productos y, según la compañía, a posibles adquisiciones e investigación adicional.
El CEO Ali Ghodsi resumió la lógica de la ronda con un término propio: las empresas están pasando del “tokenmaxxing” —ahorrar reduciendo el número de tokens— al “valuemaxxing”, es decir, medir los sistemas de IA por el valor real que aportan y no por los tokens consumidos. Según él, elegir el modelo es solo parte de la ecuación; cómo está construido el sistema alrededor influye igual de mucho en la factura final.
El camino hasta los $188.000 millones ha sido veloz: $62.000 millones en diciembre de 2024, $100.000 millones en septiembre de 2025, $134.000 millones en febrero y ahora $188.000 millones. Más de 20.000 organizaciones usan la plataforma, incluido el 70% de las Fortune 500, y parece ser esa escala de clientes, más que los anuncios llamativos de modelos, lo que sigue convenciendo a los inversores. La duda es si los ingresos podrán sostener este ritmo de valoración cuando el entusiasmo por la IA finalmente se enfríe.



