El fideicomiso de quiebra de FTX pondrá en marcha el 31 de julio su quinta ronda de pagos a acreedores, por unos $900 millones. Con esta ronda, el total distribuido desde que comenzaron los pagos en febrero de 2025 supera ya los $10.000 millones.
El derecho a cobrar depende de una fecha de corte fijada el 16 de junio: los acreedores debían completar antes la verificación y elegir un canal de pago —BitGo, Kraken o Payoneer—. Los clientes de la plataforma internacional FTX.com recibirán un 9% adicional de su reclamo, con lo que el recobro acumulado llega al 105%. Los clientes estadounidenses suman un 5% más para alcanzar ese mismo 105%. Los reclamos no garantizados generales y los préstamos en activos digitales suman un 3%, hasta el 103%.
Cifras por encima del 100% suenan a ganancia, pero no lo son. Los porcentajes se calculan sobre el valor que tenía cada reclamo en noviembre de 2022, cuando el bitcoin cotizaba cerca de $16.000-17.000, no a precios actuales. Quien perdió bitcoin o ether en FTX cobra a un tipo de cambio de hace casi cuatro años, así que, en términos reales y dado cuánto ha subido el mercado desde entonces, muchos acreedores siguen perdiendo dinero.
En paralelo, se reducen las posibilidades de un indulto para Sam Bankman-Fried, quien cumple una condena de 25 años: el Senado rechazó un intento de conseguirle clemencia y la Casa Blanca ha dejado entrever que Trump no planea intervenir. Por separado, los accionistas preferentes de FTX recibirán $18 millones a través de otro fideicomiso. Las próximas audiencias del caso están fijadas para el 23 de julio y el 16 de agosto.
Esta es ya la quinta ronda de pagos desde que comenzaron en febrero de 2025, y el fideicomiso no da señales de frenar: los activos liquidados y los acuerdos con antiguos directivos de FTX siguen alimentando el fondo de recuperación.



