La Casa Blanca acusó a la startup china Moonshot de apoyarse ilegalmente en la tecnología de Anthropic para construir su modelo Kimi K3. La denuncia llegó de Michael Kratsios, jefe de política científica y tecnológica de la Casa Blanca, quien aseguró que Moonshot llevó a cabo una "destilación" a escala industrial: la técnica de bombardear el modelo de un rival con preguntas para entrenar una copia con sus respuestas, ahorrando años de desarrollo y miles de millones de dólares.
Según Anthropic, Moonshot lanzó más de 3,4 millones de consultas a través de cuentas falsas contra Claude Fable, un modelo disponible públicamente solo desde el 1 de julio, para extraer capacidades de razonamiento, programación y uso de herramientas. Kratsios fue más allá y acusó a Moonshot de conseguir acceso a servidores con chips Nvidia GB300 en Tailandia, la misma generación Blackwell que Washington prohíbe vender a empresas chinas.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, no se anduvo con rodeos: "El código abierto no es temporada de caza abierta para la propiedad intelectual estadounidense", escribió, advirtiendo que las sanciones y la inclusión en la lista negra de exportación (Entity List) están "sobre la mesa" para empresas que realicen "ataques de destilación encubiertos a escala industrial". Para Moonshot, eso significaría quedar cortada del acceso a chips y tecnología estadounidenses.
Hay un hueco en la cronología que varios expertos independientes ya señalaron: Kimi K3 ya mostraba resultados sólidos poco después de su lanzamiento, mientras que Fable solo lleva público desde principios de julio, una ventana demasiado corta para una destilación de esa magnitud. Eso pone en duda la versión de la Casa Blanca, aunque no resuelve la pregunta separada de cómo Moonshot obtuvo chips restringidos.
El episodio encaja en un patrón más amplio: Washington y Pekín ya no solo compiten en la calidad de los modelos, sino en quién puede entrenar a costa de quién. Si las acusaciones terminan en sanciones reales, sería la primera vez que EE.UU. castiga formalmente a una empresa china de IA específicamente por robar un modelo, y no solo por acceder a hardware prohibido.



