Hace una semana, el modelo de código abierto Kimi K3 de Moonshot AI sacudió los mercados asiáticos: el índice de referencia de Taiwán llegó a caer más del 6%, las acciones japonesas retrocedieron un 4%, el Nasdaq cedió un 1,5% y los títulos de rivales chinos como Z.ai y MiniMax se desplomaron entre un 16% y un 30%. El motivo era sencillo: un modelo chino de pesos abiertos igualó o superó a Claude y GPT en pruebas de programación, y el mercado tuvo que replantearse cuánto valía realmente la ventaja de los laboratorios occidentales.
Ahora Moonshot quiere convertir ese ruido en capital. Según Bloomberg, la empresa ha iniciado el proceso para cotizar en la Bolsa de Hong Kong y espera cerrarlo en unos seis meses. El objetivo: una valoración superior a los $30.000 millones.
El ritmo de crecimiento llama la atención por sí solo. A finales de 2024, Moonshot estaba valorada en unos $4.300 millones. Una nueva ronda de financiación, de cerca de $2.000 millones, ha multiplicado esa cifra casi por siete en menos de dos años. Entre los inversores de la ronda figuran Alibaba, Tencent y China Mobile.
Para cumplir los requisitos de cotización en Hong Kong, Moonshot está desmontando su antigua estructura offshore, montada en las Islas Caimán, y adoptando un modelo de empresa conjunta, algo que los reguladores chinos exigen cada vez más a las tecnológicas que buscan salir a bolsa en el extranjero.
Los ingresos cuentan una historia más modesta. Según Bloomberg, los ingresos recurrentes anuales de Moonshot pasaron de unos $100 millones en marzo a $200 millones en abril: un crecimiento rápido, pero aún muy por debajo de la valoración que persigue. Su fundador, Yang Zhilin, asegura que la compañía cuenta con más de 10.000 millones de yuanes, unos $1.400 millones, en caja.
Moonshot no es la única que mira hacia la salida: DeepSeek estudiaría también una IPO propia tras cerrar su primera ronda con inversores externos. La duda no es si Kimi K3 puede volver a mover los mercados, eso ya lo demostró. La duda es si los inversores pagarán $30.000 millones por una empresa que factura $200 millones al año.



