A finales de junio, la Casa Blanca pidió a OpenAI que frenara el lanzamiento de GPT-5.6: las agencias de seguridad necesitaban tiempo para evaluar los riesgos del modelo. Tres semanas después, el 9 de julio, el Departamento de Comercio de EE. UU. dio su aprobación.
GPT-5.6 llega en tres variantes. Sol, el nivel más alto, está diseñado para programación agentista compleja, ciberseguridad y flujos de trabajo extensos. En el benchmark TerminalBench 2.1, Sol Ultra alcanzó el 91,91% y Sol base el 88,76%, superando a Claude Mythos 5 (88%) y al anterior GPT-5.5 (83,4%). Terra logró el 84,27%, igualando a Claude Fable 5, pero a mitad de precio de Sol: 2,50 $/15 $ por millón de tokens frente a 5 $/30 $. Luna, la opción más económica, cuesta 1 $/6 $ para casos de uso masivos.
La novedad más destacada es el modo ultra: en lugar de un único agente resolviendo tareas de forma lineal, un conjunto de subagentes trabaja en paralelo. Esta arquitectura está pensada para proyectos abiertos y complejos que antes requerían orquestación manual. El caché de prompts también se actualizó: vida mínima de 30 minutos con multiplicador de escritura de 1,25x.
En cuanto a velocidad, OpenAI despliega Sol en infraestructura Cerebras a hasta 750 tokens por segundo, a un precio de 12,50 $/75 $ por millón de tokens, con acceso inicial limitado a clientes seleccionados.
El mercado de modelos de IA de frontera está más ajustado que nunca. Grok 4.5 salió el día anterior, Claude Mythos 5 lleva la delantera y GPT-5.6 Sol lo supera por menos de un punto porcentual. Para los desarrolladores es la mejor noticia posible: la competencia de precios crece y elegir modelo depende cada vez más del caso de uso concreto.



