El 6 de julio de 2026, el regulador luxemburgués CSSF otorgó a Ripple la autorización completa como Proveedor de Servicios de Criptoactivos (CASP), cinco días después de que el período de transición de MiCA concluyera y las reglas del sector cripto en Europa cambiaran de forma definitiva.
La autorización abarca los 30 países del Espacio Económico Europeo. Ripple puede ahora ofrecer servicios de pago en criptoactivos plenamente regulados a instituciones financieras y empresas sin trámites adicionales ante reguladores nacionales. La compañía ya contaba con una licencia de Entidad de Dinero Electrónico (EMI) en Europa, pero el CASP añade derechos específicos para operar activos digitales bajo el nuevo régimen, lo que supone un salto cualitativo importante.
"Esta autorización CASP significa que Ripple entra en la era post-transitoria de MiCA completamente en regla y lista para escalar", afirmó Cassie Craddock, directora general de Ripple para Reino Unido y Europa.
El contraste con el mercado es revelador. Antes de MiCA, más de 3.000 empresas cripto operaban en Europa bajo normativas nacionales fragmentadas. Tras el plazo del 1 de julio, solo 280 firmas poseen autorización CASP completa. Binance retiró su solicitud y suspendió los servicios a clientes europeos. Ripple tomó el camino opuesto.
La compañía acumula ya más de 75 licencias regulatorias en todo el mundo, incluido el registro en la FCA del Reino Unido obtenido en enero de 2026. Con grandes competidores retirándose del mercado europeo, la plena autorización MiCA convierte a Ripple en socio de referencia para las instituciones que buscan un proveedor regulado de activos digitales.



