SBI Holdings cerró por sí solo toda la ronda Serie C de EDX Markets, que asciende a 76 millones de dólares, sin ningún coinversor. Una rareza incluso en el capital riesgo tradicional que, en el contexto del cripto institucional, tiene un significado preciso: es un compromiso estratégico, no una apuesta diversificada.
EDX Markets opera exclusivamente con clientes institucionales —fondos, brókers y bancos— y se distingue por separar el trading de la custodia a través de una cámara de compensación central. Tras la quiebra de FTX, esa separación dejó de ser un tecnicismo para convertirse en el requisito básico de cualquier gran jugador que quiera entrar en cripto en serio.
Los fondos se destinarán a ampliar la infraestructura de negociación, compensación y liquidación, acelerar el desarrollo de productos y expandirse globalmente. EDX ya lanzó FlowConnect, una solución B2B que permite a las entidades financieras ofrecer trading de cripto sin construir su propia infraestructura. En abril, la compañía solicitó una licencia bancaria fiduciaria federal ante la OCC; si se aprueba, EDX podrá ofrecer custodia y liquidación en el mismo marco legal que los bancos estadounidenses tradicionales.
SBI Holdings no es un recién llegado en activos digitales: el conglomerado japonés lanzó recientemente el JPYSC, primer stablecoin en yenes respaldado por un banco fiduciario en Japón. La inversión en EDX responde a la misma lógica: construir infraestructura regulada para el dinero digital, no especular con tokens.



