La SEC le va a pagar 150.000 dólares a Coinbase. No es una multa: es el precio de haber perdido pruebas en su propia investigación. Así termina una disputa de dos años por los mensajes de texto del expresidente Gary Gensler, que desaparecieron justo en el peor momento para el regulador.
Todo empezó en 2023, cuando Coinbase pidió documentos públicos para saber cómo decidía la SEC si Ethereum era un valor tras el paso de la red a proof-of-stake. La agencia se demoró tanto que el exchange contrató a la firma History Associates para demandar bajo la ley de libertad de información. El caso llegó a los tribunales en junio de 2024.
Ahí salió a la luz el verdadero motivo del retraso. En el verano de 2023, el teléfono oficial de Gensler dejó de sincronizarse con el sistema de gestión de dispositivos de la SEC. Nadie notó el fallo durante 62 días. Después se activó una política estándar: borrar cualquier dispositivo inactivo más de 45 días. Así desapareció casi un año de mensajes, del 18 de octubre de 2022 a septiembre de 2023, justo cuando la SEC intensificaba sus acciones contra exchanges de criptomonedas.
Los investigadores lograron recuperar unos 1.500 mensajes relacionados desde los teléfonos de otros funcionarios. Cerca del 38% resultaron ser de trabajo, incluidas conversaciones sobre el momento exacto para lanzar acciones contra plataformas cripto.
Según el acuerdo, la SEC no solo paga: eliminará el borrado automático en los dispositivos de altos funcionarios, desactivará los mensajes de texto en la mayoría de los teléfonos oficiales, notificará al Archivo Nacional sobre los registros perdidos y aplicará cinco reformas que su propio inspector general ya había recomendado, incluida la aprobación previa antes de cualquier reinicio de fábrica. El director jurídico de Coinbase, Paul Grewal, anunció el acuerdo en una columna de opinión en el Wall Street Journal el 22 de julio.
La ironía es evidente: la propia SEC ha multado a firmas de Wall Street con miles de millones de dólares por no conservar las comunicaciones de sus empleados. Coinbase también demanda por separado a la FDIC, acusando a los reguladores de conspirar para mantener a las empresas cripto fuera del sistema bancario. Ese caso sigue abierto.



