La senadora de Nueva York Kirsten Gillibrand presentó un proyecto de ley para prohibir que el presidente, el vicepresidente, los miembros del Congreso y sus cónyuges emitan o promuevan criptomonedas, incluyendo memecoins.
El detonante fue la declaración financiera de Trump para 2025: el presidente reportó unos 636 millones de dólares de ingresos provenientes del memecoin $TRUMP en Solana, estructurados como regalías de licencias. Fue su mayor fuente de ingresos ese año. La primera dama, Melania Trump, declaró por su parte alrededor de 6 millones de dólares en NFT y coleccionables digitales.
"Los funcionarios públicos y sus cónyuges no deberían emitir memecoins", declaró Gillibrand, calificando la medida de requisito de sentido común que debería obtener un amplio apoyo bipartidista.
La propuesta llega en un momento tenso: la Casa Blanca había señalado el 4 de julio como fecha límite para aprobar la CLARITY Act. Esa fecha llegó y pasó sin que el Senado votara. El proyecto sigue bloqueado por disputas no resueltas sobre DeFi, stablecoins y disposiciones éticas como las que impulsa Gillibrand. Los mercados de predicción sitúan ahora las probabilidades de aprobación en 2026 en torno al 41-48%, muy por debajo del 82% registrado en febrero.
La lógica es directa: quien dicta las normas sobre criptomonedas no debería, al mismo tiempo, emitir tokens que se beneficien de esas mismas normas. Si el Congreso abordará esto antes del receso de agosto es la pregunta que el mercado ya tiene en mente.



